Recuperación muscular: descanso, sueño y movilidad
Valeria Ríos6 min de lectura
El entrenamiento es el estímulo; la recuperación es donde ocurre la adaptación. Dormir menos de 7 horas reduce la síntesis de proteína muscular y aumenta el cortisol, saboteando tus resultados.
La regla más simple: 7 a 9 horas de sueño, proteína suficiente y al menos un día de descanso completo por semana. Los días de recuperación activa — caminata, nado suave, movilidad — aceleran el proceso sin añadir fatiga.
El sauna del club es un aliado real: estudios muestran que sesiones de 15 a 20 minutos post-entrenamiento reducen el dolor muscular de aparición tardía (DOMS).
Señales de que necesitas más recuperación: rendimiento estancado, sueño irregular, frecuencia cardíaca en reposo elevada y dolor articular persistente. Si tienes dos o más, habla con tu coach antes de subir cargas.